Esa Iglesia formada y sostenida por la Trinidad, es acompañada y alimentada por el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la celebración de la eucaristia y en su presencia permanente en el sagrario.
El Corpus Christy quiere manifestar el inmenso amor de Dios por sus fieles, pues no solo nos crea, sino que nos regala el mundo maravilloso para vivir, y nos une como hijos alimentandonos con el Cuerpo y la sangre de su Hijo.